miércoles, 2 de abril de 2014

¿Te cuesta hacer deporte? ¿Cuales son las claves?

Si eres de los que el 1 de enero encabezaste tu lista de propósitos "una vez más" con horas de chándal y sudor para mantener el cuerpo en forma este 2014 y, ya despachado el primer trimestre del año, no has tenido tiempo -o humor, o ganas- para mover ni un solo músculo, tranquilo, todavía quedan nueve meses por delante para replantearte tu objetivo. Lo primero es reconocerlo; lo segundo, buscar alternativas.
La realidad es así. No a todo el mundo le gusta hacer deporte y aunque para muchos resulte incomprensible hay quien considera la mera idea de madrugar para salir a correr o encadenar la jornada laboral con sesiones aeróbicas una auténtica tortura. Pero hay vida más allá de los duros entrenamientos que se dibujan en la mente de los que semana a semana van posponiendo el desarrollo de los músculos, hay caminos secundarios, alternativas, propuestas y algún que otro truco capaz de hacer que hasta el más vago se levante del sofá.
Bici estática o rodillo frente al televisor
No hay ninguna regla que establezca que hacer deporte y exterior tengan que ser obligatoriamente sinónimos. Se acaban las excusas cuando el gimnasio está en casa, climatología adversa  es la más recurrida por nosotros los del norte, pérdida de tiempo en los desplazamientos y poco margen para compaginar actividades son nuestros grandes pretextos para mantener los músculos relajados y, así, de paso, ahorrarnos una tanda de agujetas al día siguiente, pero nadie habla de tener una sala de máquinas en casa, pero cada vez son más los que se han dado cuenta que no resulta nada descabellado contar con una serie de aparatos en casa, delante de la televisión, ordenador, o estar con la familia, si bien es cierto que la esencia del deporte es disfrutar del exterior, de las vistas y las sensaciones, esta quizás sea la mejor alternativa sin salir de casa para estar activado.
Actividades originales
Tampoco está escrito en ningún sitio que el ejercicio implique 60 minutos diarios de abdominales, flexiones, lumbares y estiramientos. Es una realidad que la crisis ha hecho germinar multitud de alternativas para sortear las cuotas del gimnasio y conseguir estar en forma sin gastarse ni un solo euro. En este terreno, el running, tan de moda además, es el rey. Le siguen actividades más discretas como los paseos regulares, de los cuales e de reconocer que a mi no me gustan anda!!, pero salir a caminar a diario, como han hecho nuestras abuelas toda la vida, las carreras en la playa, el patinaje urbano o el ciclismo urbano, pueden ayudar a moverte y crear una dinámica deportiva.
De todas maneras, actualmente hay muchas alternativas, y una de ella enfocada a los mas "locos" del deporte es el entrenamiento de alta densidad, más recomendable para los insatisfechos que para los remolones. Se trata de frenéticas sesiones, en las que se incluye el crossfit, una disciplina radical que aglutina actividades como subir por cuerdas, levantar pesas rusas, elevar barras o practicar deporte en plena naturaleza. De todas manera los menos extremos tienen una larga lista a elegir, desde el yoga, hasta la zumba, pasando por el baile e incluso el ballet.
Y en compañía siempre es mejor
Poner una labor en marcha en grupo, por muchos inconvenientes que uno intente encontrarle, que los hay, siempre va a tener ventajas. En primer lugar, la tarea es más llevadera, el tiempo pasa antes cuando uno está acompañado y la motivación colectiva es mucho más sólida. Además, hacer cualquier actividad con amigos, compañeros o con tu pareja será más divertido que practicarla solo ya que siempre conlleva un desgaste psicológico mayor. Entrenar en grupo sobre todo hace que sea mas difícil buscar excusas.
El peligro llega después, cuando, tras la paliza, la quedada degenera en un plan de cañas, en una cena de colegas o incluso, en unas copas postgimnasio. Sortear esta fase, vencer a la tentación, es casi más agotador que quemar calorías, aun que de vez en cuando a nadie le amarga un dulce!