miércoles, 11 de septiembre de 2013

Mi camino, mi peregrinación, mi manera de conocerme mejor

Bueno una año mas mi peregrinación a Santiago a terminado, otra vez mas he podido cumplir mi promesa, y gracias a mis redes sociles y a la cámara que utilice, pude compartir una pequeña parte del camino con todos, aun que como podríais ver, hay muchas cosas que dejo sin contar, por que si no, que gracia tendría si vosotros lo queréis hacer.
Desde luego os recomiendo que si os interesa conocer sitios nuevos, vivir nuevas experiencias, y hablar con gente extraordinaria, lo hagáis, es una sensación fantástica y tiene algo que engancha, y es muy asequible a cualquier condición física.
En su día lo comence haciendo por una promesa, pero ahora espero con ilusión que llegue el momento de comenzarlo de nuevo, por muchas veces que uno lo haga, cada vez es nuevo y diferente, ya no solo la ruta que evoluciona por las construcciones, si no la gente, las sensaciones de uno mismo y como lo afrontamos en cada momento.
Sin duda este año ha sido mi camino mas raro de los que he hecho hasta ahora. Ha sido un camino muy solitario donde me encontre a pocos peregrinos y casi a ningún ciclista, no obstante los kilómetros avanzaron igual, y fui viendo y hablando con la gente de cada sitio.
Otra cosa que marco mucho la diferencia con respecto a otros años fue el tiempo, todos los años me coincidio muy buen tiempo, sol y sin viento ni frío, pero esta vez me coincidieron todas las estaciones del año en una semana, disfrute del sol y viento de cola, además de buena temperatura, y a la vez sufrí y padecí el frío, viento y sobre todo la lluvia.
Durante todo el camino viví buenos y malos momentos, es mas en uno de esos malos momentos, en que estaba tan mojado, tan calado, tan cansado que pensaba en llegar al pueblo siguiente y volverme a casa en bus, y no se aun ahora mismo por que no fui capaz de hacer eso, solo se que continue, llegue al siguiente pueblo, comí, y continué, y sin duda cuando entre en el obradoiro, contemplando la catedral sabía que todo eso había merecido la pena, había merecido la pena haber continuado.
Como cada año aprendí muchas cosas, y este año aprendí una valiosa lección, "respetar el valor de cualquier cosa que vaya hacer, aun que sea repetido y yo me sienta o sepa que estoy mas fuerte para afrontarlo que en otras ocasiones"
La cuestión es que este año planifique el camino para realizar lo en mi semana de descarga, considerando que este año por toda la preparación previa me veía suficientemente fuerte como para afrontar esta aventura y disfrutar, y cuando comencé el primer día, la velocidad y rapidez con la que complete esa etapa con todo el peso y la bicicleta fueron mucho mejor que otros años, pero lo pague al día siguiente y los sucesivos, donde hubo momentos en los que sufrí muchísimo y hubo que esforzarse mucho.
Pero sin duda ese hecho hizo que aprendiese a conocerme mejor, física y spicológicamente, y hubo momentos en los que me sorprendí mucho a mi mismo, subiendo y encarando tramos del camino donde otros años me había bajado de la bicicleta, y aprendí a encarar y contemplar las subidas, que otros años me parecían interminables cuestas, como un tramite mas a superar para alcanzar el objetivo de cada día.
Una vez mas, un año mas he completado el camino, donde he disfrutado, sufrido, gritado , sonreído, desesperado, y divertido como nunca, y una vez mas estoy de regreso a casa con esa pena y nostálgia que siento cuando acaba, pero bueno tampoco estoy desolado, por que se que dentro de no mucho estaré de nuevo por ahí.
Así que ya es hora de volver a la rutina, hora de continuar en la preparación del challenge y centrarse al máximo en esta recta final, estoy seguro que esta peregrinación marcaran unos escalones mas en este camino, bien sea por el esfuerzo de arrastrar el peso todo, o por las condiciones a las que tuve que enfrentarme cada día. Sea como sea un año mas he vuelto con nuevas y reforzadas ideas, y nuevas maneras de ver las cosas que ya estaba haciendo.