domingo, 4 de mayo de 2014

Hoy todos volamos en todo el mundo!

HOY TODOS HEMOS VOLADO EN BARCELONA Y EN EL MUNDO ENTERO POR LOS QUE NO PUEDEN

La primera edición de Wings for Life World Run reúne a más de 40.000 personas corriendo simultáneamente en 32 países diferentes
El etíope Lemawork Ketema se ha proclamado ganador mundial tras recorrer 78,5 km. en Austria
 

A las 12:00 en punto y bajo un sol de justicia daba el pistoletazo de salida la Wings for Life World Run en Barcelona y lo hacía de manera simultánea en 34 localizaciones de 32 países diferentes con una única finalidad, ‘correr por los que no pueden’.

 

La prueba ha contado con el apoyo de múltiples figuras del atletismo y del mundo del deporte en general. Un ejemplo de ello ha sido la victoria española de Chema Martínez en categoría masculina, que ha logrado recorrer 55,55 km. antes de ser alcanzado por el Catcher car tras 3 horas y 53 minutos de duro esfuerzo. El madrileño ha conseguido terminar en decimosexta posición entre los más de 40.000 corredores de 164 nacionalidades diferentes que han querido sumarse a esta singular iniciativa.

 

La emoción y competitividad han estado presentes desde los primeros kilómetros en los que Chema lideraba la prueba junto al triatleta Mario Mola y su hermano Lucas. Media hora después del comienzo se ponía en marcha el gran rival de esta carrera, el Catcher car, el coche que a una velocidad constante de 15 km/h –incrementando cada hora- tenía la misión de descalificar a aquellos participantes con los que se cruzaba.

 

A las 12:50 el Catcher car comenzaba a eliminar a los primeros runners, mientras la cabeza seguía su ritmo en busca de la costa y las duras cuestas de El Garraf. En categoría femenina destacaba el ritmo impuesto por la triatleta Carolina Routier que al paso del kilómetro 17 se situaba en segunda posición mundial. Al poco tiempo el esfuerzo le pasaba factura, y las dos horas de competición se iniciaron con una nueva chica en cabeza, Elizabeth Styles, que acabaría proclamándose ganadora en Barcelona en el kilómetro 35,7 tras dos horas y cuarenta y seis minutos de carrera, y terminando decimoséptima en la clasificación mundial.

 

Los hermanos Mola abandonaban a Chema en el kilómetro 25, momento en el que el madrileño comenzó a liderar la prueba en solitario.  Alejado de las primeras posiciones mundiales, el atleta español no pudo resistir la dureza de la subida a El Garraf, y en el descenso llegó el momento. Tras 3 horas, 52 minutos y 47 segundos de carrera, Martínez era alcanzado en el kilómetro 55,55 y finalizaba la prueba en una meritoria decimosexta posición global. “Estoy destrozado, muy cansado, pero muy feliz. Han sido casi cuatro horas de muchas sensaciones. Lo de menos es haber ganado porque al final hemos ganado todos, porque lo importante era correr por esta bonita causa”. “Estoy contento de que me haya alcanzado el coche porque a partir del kilómetro 40 no me entraba más líquido. La última parte en El Garraf se me ha hecho especialmente dura. Nunca había corrido tantos kilómetros seguidos, casi 56, así que estoy encantado. He disfrutado mucho”, añadía.

 

Pero el verdadero motor de esta prueba ha sido el benéfico, una iniciativa a la que multitud de figuras deportivas quisieron unirse. Pilotos como Carlos Sainz, Marc Coma, Iván Cervantes o Nani Roma, y atletas como Gisela Pulido, Andreu Lacondeguy o Queralt Castellet no han dudado en calzarse las zapatillas y recorrer kilómetros por los que no pueden.

 

El doble campeón del mundo de Rallys, Carlos Sainz, explicaba claramente el motivo de su presencia: “He venido a Barcelona por motivos obvios. Este nuevo formato de carrera, apoyarlo y estar aquí es una causa lo suficientemente importante como para hacer un esfuerzo. Para mí es un orgullo y un honor apoyarla”.

 

Al final, más de 40.000 personas, 13 husos horarios distintos, un rango de atletas entre 18 y 91 años en 34 ciudades distintas dieron forma a una carrera única de más de cinco horas de duración, y que tuvo como simbólico ganador al etíope Lemawork Ketema, que logró recorrer 78,5 km. en Austria para alzarse con el título de último atleta en liza de esta causa solidaria, cuya recaudación irá íntegramente a la Fundación Wings For Life que investiga la cura de las lesiones de médula espinal. Esa fue la verdadera victoria de la jornada.