Solo se sacar una, que todo es posible, todo lo que te propongas, si tienes la confianza, las ganas y la motivación suficiente para lograrlo, sin duda reunirás las fuerzas necesarias para conseguirlo, para ir superando cada momento, cada fase, cada momento, por que al final tu eres dueño de tus decisiones, tu eres dueño de tu destino.
Hacer el camino me llena, me reconforta, y pese a que en su día lo hice como una "obligación" a mi promesa, desde la segunda vez que lo completé, descubrí que me encanta, que tiene una magia especial, que depender de mi, de cargar con lo necesario y nada mas, me transmite una sensación de libertar que nada mas me lo da, y cada año deseo entre nervios y ganas que llegue, por que se que cuando regreso vuelvo con nuevas y refrescantes ideas, con mas ganas y sobretodo con la motivación y mis propias creencias mas reforzadas. Por que en ocasiones no te tienes que cruzar el desierto o hacer varios ironman´s en un mes, en ocasiones para encontrarte a ti mismo, y saber que es lo que quieres, solo te hace falta una mochila y muchas ganas de aventuras.
Siete, ya van siete caminos, siete caminos que puedo realizar mi promesa, que puedo disfrutar de mi mejor regalo, de ese golpe del destino que me ha abierto los ojos, que me ha dado este punto de locura y que me hace pelear. Por que desde entonces, en el momento que decido realizar algo, se que tarde o temprano, de una manera u otra, lo conseguiré, por que colocando ladrillo a ladrillo puedo construir el mejor y mas grande muro cada día!
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viernes, 29 de agosto de 2014
miércoles, 27 de agosto de 2014
Tercera etapa de mi séptimo camino (Un paseo)
Tras una noche perfecta, tras poder descansar y notarnos bien, doloridos, pero bien, pusimos rumbo a Santiago, ya no nos quedaban nada mas que setenta kilómetros, un paseo rompepiernas, no fácil del todo, pero muy asequible, pero no podíamos confiarnos.
Nuestra primera parada era sin lugar a duda Melide, por eso arrancamos sin desayunar, había que disfrutar y saborear el pulpo milenario y tradicional de esta ciudad.
Una vez que pudimos disfrutar de este mangar proseguimos, teníamos todo el día para llegar, por eso nuestra idea cambio, ya no hacía falta tirar, ya no era necesario empujar, por muy mal que se pusiesen las cosas, el camino ya estaba completado.
Así fue como fuimos pasando los diferentes pueblos, puertos y valles, de café en café, de terraza en terraza, hasta llegar a la entrada de Santiago, y contemplar como se aproximaba la catedral, metro a metro mientras bajábamos el monte, mientras pensábamos lo que habíamos hecho, mientras nuestras piernas gritaban de dolor y satisfacción por saber lo que habíamos completado.
Así fue, así acabamos, mientras esperábamos la cola para recoger la compostelana, el único minuto de descanso al terminar, único momento a pensar y recapacitar lo conseguido antes de regresar a casa y preparar todo para volver al trabajo.
Trescientos kilómetros, mas de ocho mil metros de desnivel acumulado, seis horas de sueño, dos días sin parar, mas de diez kilos de arrastre entre alforjas y portabultos, tres pinchazos, varios problemas físicos y otros de cabeza, varios cambios de temperatura de diez a cuarenta y dos grados, rodando de dìa y de noche, pero al final fue posible, al final, la unión, el compañerismo, la confianza, el respeto, el entrenamiento y la superación hicieron que nos sobrepusiéramos a todo y acabásemos, de esta manera, cumpliendo un reto mas a nuestros años.
Siete, ya van siete caminos, siete caminos que puedo realizar mi promesa, que puedo disfrutar de mi mejor regalo, de ese golpe del destino que me ha abierto los ojos, que me ha dado este punto de locura y que me hace pelear.
Por que desde entonces, en el momento que decido realizar algo, se que tarde o temprano, de una manera u otra, lo conseguiré.
Colocando otro ladrillo en el mejor y mas grande muro que intento construir cada día!
martes, 26 de agosto de 2014
Segunda etapa de mi séptimo camino (Realizando lo épico)
Si, efectivamente nos despertamos, o mas bien salimos del saco, sin haber dormido mucho, eran las cinco y media de la mañana y los caminantes ya se levantaban, era difícil conciliar el sueño, entre tanto ruido, viento y frío, por eso medio tiritando nos decidimos poner en marcha.
No nos quedaba comida y no sentíamos muchas fuerzas, el objetivo no estaba claro, pero la idea la teníamos bien definida, queríamos recorrer los máximos kilómetros antes de que oscureciese, o que no pudiésemos mas.
Cansados pero muy motivados nos predisponemos a marchar, hasta que de golpe, de pronto vemos que tenemos otro pinchazo, otro pinchazo mas antes de salir...........era algo que no podíamos prever, ni controlar, por ello con humor y resignación, volvíamos hacer algo que ya sabíamos con los ojos cerrados.
Tras preparar todo y desayunar nos pusimos en marcha, el primer gran objetivo era el Cebreiro, un puerto de primera categoría, que era el plato fuerte antes de dos puertos mas.
Con fuerza, con ganas, y peleando mucho subimos metro a metro a la misma velocidad que subía la temperatura, finalmente coronamos el Cebreiro en una hora, una hora de subida para completar los nueve kilómetros que separan la base de la cima. En el camino anterior, en este punto la fuerte lluvia, la densa niebla, y el incansable viento nos asoló, este año el fuerte sol y la calor no impidieron, pese a los treinta y cinco grados, que culminásemos la cima muy motivados y muy bien.
En ese punto nos paramos a comer, quedaba mucho por delante y era la única parada que podríamos hacer. Tras devorar una comida que en principio parecía mas de lo que era, nos encaminamos a una sucesión de puertos, de subidas y bajadas de escándalo, donde el sol y el viento nos acompañaron hasta la bajada a triacastela, sin duda nuestra parte favorita de todo el camino, mas de veinte kilómetros de bajada, y este año sí, este año pudimos disfrutar, pudimos aprovechar, y durante diez minutos, sentimos y nos emocionamos lo que en la hora y media de bajada el año anterior no pudiéramos mas que sufrir, en mitad de la noche, entre un vendaban de viento y lluvia.
Esta vez no hubo parada en este pueblo, no hubo respiro, continuamos, seguimos fuerte, el objetivo era Sarria, donde el año anterior nos habíamos quedado.
Favoreciéndonos el bueno tiempo, llegamos antes de lo esperado, estábamos mejorando tiempo y ya ni paramos, el objetivo seguía sin estar claro, pero la idea se mantenía, no había ya muchas posibilidades, o nos quedábamos en Portomarín, o seguíamos a Palas de Rei.
Fue en este punto, en este enlace entre Sarria y Portomarín donde el camino se nos hizo bastante tortuoso, sabíamos donde estaban ciertas referencias, pero no nos daban llegado, eso hizo que llegásemos muy justos de fuerzas y ganas a Portomarín.
Ahora tocaba decidir, estábamos en una ciudad, podíamos estar cómodos, quedarnos y descansar, o podíamos arriesgarnos, seguir, combatir el cansancio, las ganas, y las cuestas que nos venían, y correr el riesgo de no llegar, de no descansar como lo necesitábamos, pero lo fácil no nos va, teníamos tiempo, y sabíamos, yo sabía que podíamos, que era posible que llegásemos.
Las fuerzas flaqueaban, pero las ganas seguían, y uno por el otro tiramos, empujamos, luchamos y pedaleamos, hasta llegar, hasta completar veinticuatro kilómetros de subida y viento de infarto, tirando como nunca, como si acabásemos se salir, como si estuviéramos escapando del diablo.
Una vez mas volvíamos a llegar con el tiempo justo antes del cierre, pero esta vez si, esta vez teníamos ducha, cama y techo, esta vez si podíamos descansar, y tras completar ciento cincuenta kilómetros, con cuatro puertos, mas de cinco mil metros de desnivel y nueve horas y media, esta vez si sabíamos que podíamos dormir bien, que el trabajo estaba hecho, y que habíamos realizado la etapa mas épica en estos tres caminos juntos, que nos habíamos sobrepuesto a todo, que habíamos tirado y peleado juntos, que lo habíamos conseguido.
No nos quedaba comida y no sentíamos muchas fuerzas, el objetivo no estaba claro, pero la idea la teníamos bien definida, queríamos recorrer los máximos kilómetros antes de que oscureciese, o que no pudiésemos mas.
Cansados pero muy motivados nos predisponemos a marchar, hasta que de golpe, de pronto vemos que tenemos otro pinchazo, otro pinchazo mas antes de salir...........era algo que no podíamos prever, ni controlar, por ello con humor y resignación, volvíamos hacer algo que ya sabíamos con los ojos cerrados.
Tras preparar todo y desayunar nos pusimos en marcha, el primer gran objetivo era el Cebreiro, un puerto de primera categoría, que era el plato fuerte antes de dos puertos mas.
Con fuerza, con ganas, y peleando mucho subimos metro a metro a la misma velocidad que subía la temperatura, finalmente coronamos el Cebreiro en una hora, una hora de subida para completar los nueve kilómetros que separan la base de la cima. En el camino anterior, en este punto la fuerte lluvia, la densa niebla, y el incansable viento nos asoló, este año el fuerte sol y la calor no impidieron, pese a los treinta y cinco grados, que culminásemos la cima muy motivados y muy bien.
En ese punto nos paramos a comer, quedaba mucho por delante y era la única parada que podríamos hacer. Tras devorar una comida que en principio parecía mas de lo que era, nos encaminamos a una sucesión de puertos, de subidas y bajadas de escándalo, donde el sol y el viento nos acompañaron hasta la bajada a triacastela, sin duda nuestra parte favorita de todo el camino, mas de veinte kilómetros de bajada, y este año sí, este año pudimos disfrutar, pudimos aprovechar, y durante diez minutos, sentimos y nos emocionamos lo que en la hora y media de bajada el año anterior no pudiéramos mas que sufrir, en mitad de la noche, entre un vendaban de viento y lluvia.
Esta vez no hubo parada en este pueblo, no hubo respiro, continuamos, seguimos fuerte, el objetivo era Sarria, donde el año anterior nos habíamos quedado.
Favoreciéndonos el bueno tiempo, llegamos antes de lo esperado, estábamos mejorando tiempo y ya ni paramos, el objetivo seguía sin estar claro, pero la idea se mantenía, no había ya muchas posibilidades, o nos quedábamos en Portomarín, o seguíamos a Palas de Rei.
Fue en este punto, en este enlace entre Sarria y Portomarín donde el camino se nos hizo bastante tortuoso, sabíamos donde estaban ciertas referencias, pero no nos daban llegado, eso hizo que llegásemos muy justos de fuerzas y ganas a Portomarín.
Ahora tocaba decidir, estábamos en una ciudad, podíamos estar cómodos, quedarnos y descansar, o podíamos arriesgarnos, seguir, combatir el cansancio, las ganas, y las cuestas que nos venían, y correr el riesgo de no llegar, de no descansar como lo necesitábamos, pero lo fácil no nos va, teníamos tiempo, y sabíamos, yo sabía que podíamos, que era posible que llegásemos.
Las fuerzas flaqueaban, pero las ganas seguían, y uno por el otro tiramos, empujamos, luchamos y pedaleamos, hasta llegar, hasta completar veinticuatro kilómetros de subida y viento de infarto, tirando como nunca, como si acabásemos se salir, como si estuviéramos escapando del diablo.
Una vez mas volvíamos a llegar con el tiempo justo antes del cierre, pero esta vez si, esta vez teníamos ducha, cama y techo, esta vez si podíamos descansar, y tras completar ciento cincuenta kilómetros, con cuatro puertos, mas de cinco mil metros de desnivel y nueve horas y media, esta vez si sabíamos que podíamos dormir bien, que el trabajo estaba hecho, y que habíamos realizado la etapa mas épica en estos tres caminos juntos, que nos habíamos sobrepuesto a todo, que habíamos tirado y peleado juntos, que lo habíamos conseguido.
lunes, 25 de agosto de 2014
Primera Etapa de mi Séptimo camino. (Objetivo Cumplido)
Un año mas, una vez mas, otra oportunidad, otra vuelta de tuerca, sea como sea otro camino de Santiago mas, otro año mas cumpliendo una promesa, mi promesa.
Cada año por estas fechas, los nervios, los sentimientos y las ganas la noche de antes son las mismas, y como cada año, una vez mas me levantaba sin haber dormido, y sin pararme mucho ponía de nuevo rumbo a la la estación de tren, para una vez mas partir desde León a Santiago.
Ya el viaje en el bus, los comentarios, las planificaciones, y los cálculos, no nos dejaban dormir, los nervios eran evidentes, el objetivo estaba claro, realizar la etapa León, Ponferrada, ciento catorce kilómetros con dos puertos de primera categoría, y una hora límite para llegar, si no, tocaría dormir en la calle.
Mas tarde de lo planeado y tras montar las bicicletas nos ponemos en marcha, el tiempo era muy justo y el sol apretaba, la idea estaba clara, tirar, tirar y tirar, beber y comer sobre la bicicleta.
En la estepa leonesa era fácil de rodar, y nuestra media era alta, pero debido al viento de cara y lo que nos esperaba mas tarde para subir, debíamos ir con mucha cabeza, ya que pese a tener que recuperar tiempo, corríamos el riesgo de no aguantar cuando llegase el momento de subir.
Al cabo de un rato tuvimos que hacer la primera parada, el primer pinchazo. Siempre he dicho que el la avería que menos me gusta reparar, pero en este camino, sin duda aprendí mas que nunca, y sobre todo velocidad. Tras solucionar el problema proseguimos hasta Astorga, donde sellamos las credenciales, credenciales que hay que cubrir a cada poco para que al final te otorguen la compostelana.
Ya en Astorga decidimos proseguir, no habíamos recuperado mucho, ya que aun encima yo en ningún momento me había encontrado cómodo, pero mi compañero, mi amigo, el pilar que me ayudo, hizo que pese a ir yo mal, tirásemos rápido. Sabíamos lo que venía, tocaban veinte kilómetros de subida, con el viento de frente y en una carretera que recordábamos de otros caminos como muy tortuosa.
A los pocos kilómetros de emprender la marcha, nuestros temores se hacían realidad, volvíamos a pinchar, y ya no teníamos mas repuestos......medios tocados, y sin mucho ánimo proseguimos hasta llegar al puerto, puerto que escalamos como profesionales, en ese punto me vine arriba, me tocaba tirar del carro, y me puse delante, y ni siquiera los diez kilos que arrastrábamos cada uno, impidió que subiéramos rápido.
Antes de lo esperado y recuperando tiempo llegamos arriba, estaba anocheciendo, en el mismo punto que el año anterior cruzamos amaneciendo, la sensación y los sentimientos contemplando el paisaje son indescriptibles, la magia que sentíamos se mezclaban con las ganas de llegar y acabar.
Sin mas dilación nos abrigamos, ya que en León habíamos partido con treinta grados, pero en esta montaña, y apunto de empezar la bajada el termómetro marcaba diez.
Comenzamos a bajar, mas de veinte kilómetros de carretera, de curvas imposibles, de cambios de rasantes y de pendientes impracticables sin unos buenos frenos. La noche caía sobre nosotros, y ya no quedaban muchas opciones, el pedaleo y los relevos bajando eran continuos y la velocidad escandalosa. Durante la bajada hubo dos puntos donde personalmente tuve dos sentimientos totalmente enfrentados, en un punto de la bajada, al ver que mi cuentakilómetros marcar noventa y ocho kilómetros por hora, la adrenalina me invadía, la misma adrenalina que me hizo reaccionar y esquivar una caída segura ante el cruce de un gato blanco en plena bajada,
Antes de lo que nos dimos cuenta estábamos en el pueblo anterior a Ponferrada, había fiestas, y todo nos incitaba para quedarnos, la hora era muy justa, y sin pensarlo mucho, como nos gusta a nosotros, nos tiramos a la aventura, partimos a la ciudad, de noche y sin saber si tendríamos donde dormir.
Tiramos como nunca, en mitad de la oscuridad, con nuestras pequeñas luces, sin apenas notar los mas de cien kilómetros que llevábamos encima, apretamos, empujamos y llegamos al albergue, llegamos cinco minutos antes del cierre, eran las diez y veinticinco de la noche, las ganas eran muchas y las fuerzas no fallaron, suspiramos tranquilos y aliviados sabíamos que dormíamos bajo techo.
Ya con calma y tranquilidad preparamos todo, el objetivo estaba cumplido, habíamos hecho ciento catorce kilómetros en cinco horas cuarenta, habíamos superado nuestros propios bajones, parado varias veces por los pinchazos y superado las montañas y los puertos, tocaba descansar y dormir, la siguiente etapa pintaba mucho mas dura. Fue en ese momento, en ese instante de felicidad y satisfacción, cuando nos dijeron que el albergue estaba lleno, que teníamos que dormir en unas colchonetas, a la intemperie dentro de nuestros sacos, bajo un techo de estrellas, si es cierto, pero en una noche fría y de viento.
Se avecinaba una noche larga y dura, la siguiente etapa nos esperaba, y todo apuntaba a que no podríamos descansar mucho, cenar ni recargar las baterías de las luces y los móviles................
Cada año por estas fechas, los nervios, los sentimientos y las ganas la noche de antes son las mismas, y como cada año, una vez mas me levantaba sin haber dormido, y sin pararme mucho ponía de nuevo rumbo a la la estación de tren, para una vez mas partir desde León a Santiago.
Ya el viaje en el bus, los comentarios, las planificaciones, y los cálculos, no nos dejaban dormir, los nervios eran evidentes, el objetivo estaba claro, realizar la etapa León, Ponferrada, ciento catorce kilómetros con dos puertos de primera categoría, y una hora límite para llegar, si no, tocaría dormir en la calle.
Mas tarde de lo planeado y tras montar las bicicletas nos ponemos en marcha, el tiempo era muy justo y el sol apretaba, la idea estaba clara, tirar, tirar y tirar, beber y comer sobre la bicicleta.
En la estepa leonesa era fácil de rodar, y nuestra media era alta, pero debido al viento de cara y lo que nos esperaba mas tarde para subir, debíamos ir con mucha cabeza, ya que pese a tener que recuperar tiempo, corríamos el riesgo de no aguantar cuando llegase el momento de subir.
Al cabo de un rato tuvimos que hacer la primera parada, el primer pinchazo. Siempre he dicho que el la avería que menos me gusta reparar, pero en este camino, sin duda aprendí mas que nunca, y sobre todo velocidad. Tras solucionar el problema proseguimos hasta Astorga, donde sellamos las credenciales, credenciales que hay que cubrir a cada poco para que al final te otorguen la compostelana.
Ya en Astorga decidimos proseguir, no habíamos recuperado mucho, ya que aun encima yo en ningún momento me había encontrado cómodo, pero mi compañero, mi amigo, el pilar que me ayudo, hizo que pese a ir yo mal, tirásemos rápido. Sabíamos lo que venía, tocaban veinte kilómetros de subida, con el viento de frente y en una carretera que recordábamos de otros caminos como muy tortuosa.
A los pocos kilómetros de emprender la marcha, nuestros temores se hacían realidad, volvíamos a pinchar, y ya no teníamos mas repuestos......medios tocados, y sin mucho ánimo proseguimos hasta llegar al puerto, puerto que escalamos como profesionales, en ese punto me vine arriba, me tocaba tirar del carro, y me puse delante, y ni siquiera los diez kilos que arrastrábamos cada uno, impidió que subiéramos rápido.
Antes de lo esperado y recuperando tiempo llegamos arriba, estaba anocheciendo, en el mismo punto que el año anterior cruzamos amaneciendo, la sensación y los sentimientos contemplando el paisaje son indescriptibles, la magia que sentíamos se mezclaban con las ganas de llegar y acabar.
Sin mas dilación nos abrigamos, ya que en León habíamos partido con treinta grados, pero en esta montaña, y apunto de empezar la bajada el termómetro marcaba diez.
Comenzamos a bajar, mas de veinte kilómetros de carretera, de curvas imposibles, de cambios de rasantes y de pendientes impracticables sin unos buenos frenos. La noche caía sobre nosotros, y ya no quedaban muchas opciones, el pedaleo y los relevos bajando eran continuos y la velocidad escandalosa. Durante la bajada hubo dos puntos donde personalmente tuve dos sentimientos totalmente enfrentados, en un punto de la bajada, al ver que mi cuentakilómetros marcar noventa y ocho kilómetros por hora, la adrenalina me invadía, la misma adrenalina que me hizo reaccionar y esquivar una caída segura ante el cruce de un gato blanco en plena bajada,
Antes de lo que nos dimos cuenta estábamos en el pueblo anterior a Ponferrada, había fiestas, y todo nos incitaba para quedarnos, la hora era muy justa, y sin pensarlo mucho, como nos gusta a nosotros, nos tiramos a la aventura, partimos a la ciudad, de noche y sin saber si tendríamos donde dormir.
Tiramos como nunca, en mitad de la oscuridad, con nuestras pequeñas luces, sin apenas notar los mas de cien kilómetros que llevábamos encima, apretamos, empujamos y llegamos al albergue, llegamos cinco minutos antes del cierre, eran las diez y veinticinco de la noche, las ganas eran muchas y las fuerzas no fallaron, suspiramos tranquilos y aliviados sabíamos que dormíamos bajo techo.
Ya con calma y tranquilidad preparamos todo, el objetivo estaba cumplido, habíamos hecho ciento catorce kilómetros en cinco horas cuarenta, habíamos superado nuestros propios bajones, parado varias veces por los pinchazos y superado las montañas y los puertos, tocaba descansar y dormir, la siguiente etapa pintaba mucho mas dura. Fue en ese momento, en ese instante de felicidad y satisfacción, cuando nos dijeron que el albergue estaba lleno, que teníamos que dormir en unas colchonetas, a la intemperie dentro de nuestros sacos, bajo un techo de estrellas, si es cierto, pero en una noche fría y de viento.
Se avecinaba una noche larga y dura, la siguiente etapa nos esperaba, y todo apuntaba a que no podríamos descansar mucho, cenar ni recargar las baterías de las luces y los móviles................
martes, 22 de julio de 2014
El TRILIMIT de Where Is The Limit
El mejor momento para retomar los retos y afrontar la segunda parte del año, en el trilimit organizado por where is the limit.
Tras un mes de mi gran mes, donde complete 1230km repartidos en dos ironman, un medio ironman, una maratón, una media maratón y una ultra de carretera, he vuelto este fin de semana en Barcelona en el Trilimit, compartiendo grandes momentos y disfrutando como nunca del deporte, de los amigos y compañeros que estuvieron a nuestro lado celebrando esta fiesta del deporte.
Este domingo, Where Is The Limit organizó el primer triatlón del club en dos modalidades, sprint y olímpico, dividido en dos categorías, solo o por relevos.
Como aliciente, se habían formado nueve equipos capitaneados, entre los que nos encontrábamos, Valentí Sanjuan, Mercé Sanjuan, Pep Sanchez, Josef Ajram, Miriam Albero, Saleta Castro, Miriam Ruina, y yo. Cada uno de nosotros participamos con dos compañeros mas seleccionados por sorteo, para así entre los tres completar la distancia olímpica, realizando cada uno una sección. Durante los días previos las estrategias y los piques fueron una realidad constante y divertida.
Desde primera hora se sentían las ganas de todos por empezar, siendo tantas las ganas que muchos de nosotros, en mitad de la noche salimos a correr, y otros pocos, finalmente ni dormimos para ir directos a la carrera. "El tiempo es poco, y los viajes y los momentos que compartes con los compañeros y amigos hay que aprovecharlos al máximo", eso pensaba yo en los momentos de duda de querer ir a dormir, eso fue lo que me hizo, exprimir cada segundo de este fin de semana.
Una vez mas, como en todo lo que el club hace, la volvió a liar a lo grande en un carrera con mucha gente, mucha ilusión, muchas historias y sobre todo mucho compañerismo.
Muchos momentos marcaron el recuerdo de muchos de nosotros, y ni la fuerte corriente en el agua que hacía casi imposible avanzar, ni el tremendo viento que hacía estremecer a todos los ciclistas, ni el fuerte calor que noqueaba a cada corredor, empaño el triunfo de cada uno de nosotros por conseguir finalizar, ya fuera solo o en equipo.
Yo personalmente disfruté y viví esta experiencia al límite, tanto dentro como fuera de carrera, durante esos dos días, descubriendo gente maravillosa, y pese a la fuerte corriente que hacía muy dura mi remontada del río en la sección de la natación, gracias a los amigos, al apoyo de todo el club, y a mis dos compañeros María y Luis, nunca pensé en pararme, nunca pensé en abandonar, por que sabía que al igual que yo, todos estaban en ese momento dando lo mejor de si mismos, por ellos y por el equipo.
De ahí regreso con nuevas ideas, mas ilusión y motivación para continuar y afrontar esta segunda parte del año, pero sobretodo regreso con las alianzas mas fuertes y el conocimiento de que todo lo que hace este club, es con la mayor ilusión posible, y como en todo lo que hace, acaba creando una fiesta del deporte llena de detalles y momentos de alegrías y felicidad.
Muchas gracias a todos por hacerme sentir parte de esta familia, y compartir estos momentos que recordaré siempre cuando vea mi dorsal, y en especial a María y Luis, que demostraron, y me demostraron que cada día, en cualquier sitio, en cualquier momento, puedes ver héroes, aun que no lleven una máscara!
Gracias a los dos, gracias por vuestro esfuerzo y confianza, gracias por todo!
Tras un mes de mi gran mes, donde complete 1230km repartidos en dos ironman, un medio ironman, una maratón, una media maratón y una ultra de carretera, he vuelto este fin de semana en Barcelona en el Trilimit, compartiendo grandes momentos y disfrutando como nunca del deporte, de los amigos y compañeros que estuvieron a nuestro lado celebrando esta fiesta del deporte.
Este domingo, Where Is The Limit organizó el primer triatlón del club en dos modalidades, sprint y olímpico, dividido en dos categorías, solo o por relevos.
Como aliciente, se habían formado nueve equipos capitaneados, entre los que nos encontrábamos, Valentí Sanjuan, Mercé Sanjuan, Pep Sanchez, Josef Ajram, Miriam Albero, Saleta Castro, Miriam Ruina, y yo. Cada uno de nosotros participamos con dos compañeros mas seleccionados por sorteo, para así entre los tres completar la distancia olímpica, realizando cada uno una sección. Durante los días previos las estrategias y los piques fueron una realidad constante y divertida.
Desde primera hora se sentían las ganas de todos por empezar, siendo tantas las ganas que muchos de nosotros, en mitad de la noche salimos a correr, y otros pocos, finalmente ni dormimos para ir directos a la carrera. "El tiempo es poco, y los viajes y los momentos que compartes con los compañeros y amigos hay que aprovecharlos al máximo", eso pensaba yo en los momentos de duda de querer ir a dormir, eso fue lo que me hizo, exprimir cada segundo de este fin de semana.
Una vez mas, como en todo lo que el club hace, la volvió a liar a lo grande en un carrera con mucha gente, mucha ilusión, muchas historias y sobre todo mucho compañerismo.
Muchos momentos marcaron el recuerdo de muchos de nosotros, y ni la fuerte corriente en el agua que hacía casi imposible avanzar, ni el tremendo viento que hacía estremecer a todos los ciclistas, ni el fuerte calor que noqueaba a cada corredor, empaño el triunfo de cada uno de nosotros por conseguir finalizar, ya fuera solo o en equipo.
Yo personalmente disfruté y viví esta experiencia al límite, tanto dentro como fuera de carrera, durante esos dos días, descubriendo gente maravillosa, y pese a la fuerte corriente que hacía muy dura mi remontada del río en la sección de la natación, gracias a los amigos, al apoyo de todo el club, y a mis dos compañeros María y Luis, nunca pensé en pararme, nunca pensé en abandonar, por que sabía que al igual que yo, todos estaban en ese momento dando lo mejor de si mismos, por ellos y por el equipo.
De ahí regreso con nuevas ideas, mas ilusión y motivación para continuar y afrontar esta segunda parte del año, pero sobretodo regreso con las alianzas mas fuertes y el conocimiento de que todo lo que hace este club, es con la mayor ilusión posible, y como en todo lo que hace, acaba creando una fiesta del deporte llena de detalles y momentos de alegrías y felicidad.
Muchas gracias a todos por hacerme sentir parte de esta familia, y compartir estos momentos que recordaré siempre cuando vea mi dorsal, y en especial a María y Luis, que demostraron, y me demostraron que cada día, en cualquier sitio, en cualquier momento, puedes ver héroes, aun que no lleven una máscara!
Gracias a los dos, gracias por vuestro esfuerzo y confianza, gracias por todo!
viernes, 21 de marzo de 2014
Mis nuevos desafíos! La locura del "GRAN MES"
Seguro que para muchos no es una sorpresa, o se esperaban algo parecido, pero ahora si por fín ya se pueden decir cuales son los retos de este año.
Si bien es cierto que para poder prepararme y entrenar, tenía una idea de las que iba hacer, no sabía exactamente como iban a ser o cuando, por eso sin saber mucho como sería el tema, me entrenaba cada día, exigiendo lo mejor de mi mismo con la idea de estar siempre preparado. Ahora seguiré igual, pero ya se como, cuando y donde me enfrentaré a mis próximos resto, y aun que puedan surgir por el medio nuevos retos y pruebas a las que me pueda apuntar,ahora mismo las que están son las que son por ahora, y para las que mas motivado que nunca continúo mi preparación.
Todo comienzo el fin de semana pasado, el dieciséis de este mismo mes, marzo, donde mi preparación me llevo a esta prueba, una ruta de BTT de 45km en el ayuntamiento de Dumbría, prueba que el año pasado use en la preparación de la titan desert, y que también fue la que marcó el comienzo de las pruebas de cara a la carrera, y este año no podía ser menos.
Tras esta prueba, estoy pendiente de por medio a mi siguiente objetivo el gran mes, de si realizaré una maratón, dos desafíos de carretera de unos 120km cada uno o una ultra, pero estas aun están por definir, y que si hago, las haré con un fin preparatorio, y sin olvidarme siempre de disfrutar. Las que ya están claras son las del gran mes.
¿Y que es el gran mes? Os preguntaréis, pues es que en un mes realizare o por lo menos intentare completar, una maratón, dos ironman, un medio ironman y una ultra de carretera.
Seguro que os preguntaréis si estoy loco y si me falta un tornillo, pues la verdad es que aun lo estoy pensando, pero la verdad es que me siento muy motivado e ilusionado, y se que como en cada entrenamiento daré lo mejor de mi para completar estos retos y compartirlo con vosotros.
No dudo que será muy duro, que los tiempos de descanso serán cortos, entre desplazamientos, y mi propio trabajo, hará que todo sea mas complicado, y si a eso le sumamos el gestionar la logística, grabación, montaje y publicación de todo, pues.........seguro que el resultado es que no dormiré mucho, estaré muy cansado, he incluso en algún momento piense en que hago, y por que lo hago...........pero gracias a todos vosotros, al entrenamiento, y al constante trabajo y las ganas, harán que encuentre en ese momento una respuesta en la que apoyarme y seguir!
Este denominado "gran mes" por la dificultad que comprende, comienza el 4 de mayo, hasta ese día desde la primera prueba habrá pasado un mes y medio, donde la preparación estará centrara mucho en el volumen, y las pruebas que surjan, servirán de preparación para ese gran mes, teniendo como punto de partida el día 4 de mayo en Barcelona.
Ese primer fin de semana de mayo es cuando comienza todo, y no podía ser de mejor manera que con la carrera wings for life run world, junto a muchos compañeros en Barcelona. De ahí y sin haber pasado ni quince día, nos vamos a Lanzarote al ironman ,donde junto a muchos compañeros del equipo, donde entre ellos estará Valentí y Merce Sanjuan, nos enfrentaremos a este reto.
Justo una semana después y ya en mi ciudad, participaré en la primera media distancia ironman, y solo con una semana de recuperación enfrentarme a una ultra en bicicleta, para una semana después poner la guinda con la primera distancia ironman de aquí de Galicia de mi tierra.
No se como saldrá todo, pero lo consiga o no, esto no se para, y ya hay plan para la segunda parte del año, y aun que faltan cosas por atar, lo seguro es que coronaremos el año de nuevo en el challenge de Calella, poniendo así con esta distancia ironman la guinda al pastel.
No se como saldrá todo, y si lo conseguiré o no, pero de lo que si estoy seguro, es que pondré todo el empeño y lo mejor de mi mismo en cada prueba, en cada reto, con las ideas claras y sabiendo mi sitio. Yo no voy a ganar, no voy a ser mejor que nadie, voy a ser mejor que yo mismo, voy a disfrutar y sufrir compartiendo momentos y experiencias que pueda compartir con todos vosotros.
GRACIAS A TODOS!!
Si bien es cierto que para poder prepararme y entrenar, tenía una idea de las que iba hacer, no sabía exactamente como iban a ser o cuando, por eso sin saber mucho como sería el tema, me entrenaba cada día, exigiendo lo mejor de mi mismo con la idea de estar siempre preparado. Ahora seguiré igual, pero ya se como, cuando y donde me enfrentaré a mis próximos resto, y aun que puedan surgir por el medio nuevos retos y pruebas a las que me pueda apuntar,ahora mismo las que están son las que son por ahora, y para las que mas motivado que nunca continúo mi preparación.
Todo comienzo el fin de semana pasado, el dieciséis de este mismo mes, marzo, donde mi preparación me llevo a esta prueba, una ruta de BTT de 45km en el ayuntamiento de Dumbría, prueba que el año pasado use en la preparación de la titan desert, y que también fue la que marcó el comienzo de las pruebas de cara a la carrera, y este año no podía ser menos.
Tras esta prueba, estoy pendiente de por medio a mi siguiente objetivo el gran mes, de si realizaré una maratón, dos desafíos de carretera de unos 120km cada uno o una ultra, pero estas aun están por definir, y que si hago, las haré con un fin preparatorio, y sin olvidarme siempre de disfrutar. Las que ya están claras son las del gran mes.
¿Y que es el gran mes? Os preguntaréis, pues es que en un mes realizare o por lo menos intentare completar, una maratón, dos ironman, un medio ironman y una ultra de carretera.
Seguro que os preguntaréis si estoy loco y si me falta un tornillo, pues la verdad es que aun lo estoy pensando, pero la verdad es que me siento muy motivado e ilusionado, y se que como en cada entrenamiento daré lo mejor de mi para completar estos retos y compartirlo con vosotros.
No dudo que será muy duro, que los tiempos de descanso serán cortos, entre desplazamientos, y mi propio trabajo, hará que todo sea mas complicado, y si a eso le sumamos el gestionar la logística, grabación, montaje y publicación de todo, pues.........seguro que el resultado es que no dormiré mucho, estaré muy cansado, he incluso en algún momento piense en que hago, y por que lo hago...........pero gracias a todos vosotros, al entrenamiento, y al constante trabajo y las ganas, harán que encuentre en ese momento una respuesta en la que apoyarme y seguir!
Este denominado "gran mes" por la dificultad que comprende, comienza el 4 de mayo, hasta ese día desde la primera prueba habrá pasado un mes y medio, donde la preparación estará centrara mucho en el volumen, y las pruebas que surjan, servirán de preparación para ese gran mes, teniendo como punto de partida el día 4 de mayo en Barcelona.
Ese primer fin de semana de mayo es cuando comienza todo, y no podía ser de mejor manera que con la carrera wings for life run world, junto a muchos compañeros en Barcelona. De ahí y sin haber pasado ni quince día, nos vamos a Lanzarote al ironman ,donde junto a muchos compañeros del equipo, donde entre ellos estará Valentí y Merce Sanjuan, nos enfrentaremos a este reto.
Justo una semana después y ya en mi ciudad, participaré en la primera media distancia ironman, y solo con una semana de recuperación enfrentarme a una ultra en bicicleta, para una semana después poner la guinda con la primera distancia ironman de aquí de Galicia de mi tierra.
No se como saldrá todo, pero lo consiga o no, esto no se para, y ya hay plan para la segunda parte del año, y aun que faltan cosas por atar, lo seguro es que coronaremos el año de nuevo en el challenge de Calella, poniendo así con esta distancia ironman la guinda al pastel.
No se como saldrá todo, y si lo conseguiré o no, pero de lo que si estoy seguro, es que pondré todo el empeño y lo mejor de mi mismo en cada prueba, en cada reto, con las ideas claras y sabiendo mi sitio. Yo no voy a ganar, no voy a ser mejor que nadie, voy a ser mejor que yo mismo, voy a disfrutar y sufrir compartiendo momentos y experiencias que pueda compartir con todos vosotros.
GRACIAS A TODOS!!
lunes, 3 de marzo de 2014
Descubriendo el minimal de la mano de Merrell
Creo sin temor a equivocarme, que a pesar de solo llevar tres días con ellas, ya he sacado algunas conclusiones de mis merrell, y de lo que es este universo del minimal, nuevo para mi, hasta ahora.
Primeramente aclararé dos cosas, una, que yo nunca antes había corrido con unas zapatillas de estas características, con lo que el criterio de la siguiente opinión, es totalmente personal, y lo que yo he sentido a la hora de probarlas, y la otra cuestión, es que dado que solo hace tres días que las he probado, hablaré de la estética, el confort y las sensaciones de las misma, que pude sentir estos días. Bueno sin mas preámbulos vamos allá.
Desde hace un tiempo estaba buscando unas zapatillas que se me ajustaran bien, pero dado la forma en la que corro por las molestias y secuelas de la lesión, nunca me había parado realmente mucho en este tema, ya que mi velocidad no es muy elevada, y asimilaba que por lo tanto no era necesario estar tan al tanto de este tema, pero ni mucho menos, y he descubierto una cosa, es que no importa la velocidad a la que corras, o la forma en que lo hagas, importa que tengas unas buenas sensaciones, y que tengas un zapato bien adaptado al pie.
Como ya comente en otras ocasiones y haciendo referencia a lo que dije antes de que corro mal, eso es por que debido a la lesión medular, no tengo buena coordinación aparte de sufrir espasticidad por frío o golpes, y que quiero decir con esto, que cuando corro debo correr a pasos pequeños, ya que la falta de coordinación puede hacer que al ir a velocidades elevadas pierda el control, y las espasticidad hace que cada impacto genere un estímulo en la pierna que en ocasiones no puedo controlar, y la pierna me hace un movimiento involuntario, de ahí que si voy a pasos grandes y pierdo la coordinación o me da un espasmo, me pueda caer.
Por todo esto y por remar, ante no tenía tiempo a correr, y verdaderamente no había corrido nada para afrontar la maratón del ironman, por eso incluso las zapatillas con las que complete la prueba, eran una normalitas, mas bien malas, pero tuve la suerte y la motivación de acabar la prueba, y no acuse esas zapatillas. Pero desde que regresé de la prueba, si estoy preparando mas esta parte de la misma, y si es cierto que me empezaron los dolores y demás, por que la teoría la se bien, pero intentar aplicarla a tan baja velocidad me resultaba difícil, y aquí es donde entran las merrell.
Bueno, quiero aclarar, que los que me lo facilitaron y hablaron de las mismas, fueron Valentí Sanjuan, compañero de equipo en where is the limit y el propio equipo, y con la ayuda de ellos, y sus consejos,pues no me lo pensé mas y me las calcé.
Tengo que decir que lo primero que noté fue un ajuste perfecto en el pie, yo soy una persona que tiene el puente estrecho, y la parte de los dedos ancha, con lo que con muchos zapatos los dedos se me montaban unos encima de los otros, y nada mas calzarme estas, ya note que no sería así. En pocos metros ya estaba notando que me iban como un guante, las sensaciones eran buenas, y no notaban en exceso la falta de suela o la diferencia de talón, si no que me gustaba sentir mas, las sensaciones que me transmitían eran mejores, y aplicar la técnica me era mas fácil. Si que es cierto que talono mucho y corro a pasos cortos, como dije antes, pero cuando con zapatillas con mas talón intentaba entrar con medio pie no era capaz, y con estas lo estaba haciendo, estaba aplicando la técnica que se, a una velocidad mas baja.
Es cierto que no llevo mucho con ellas, solo he podido hacer unos 30km, y no seguidos, por eso no se como me responderán a tiradas largas, o como mi musculatura responderá, lo que se, es que de primeras el ajuste es muy bueno, las sensaciones son fantásticas, y la estética me gusta tanto, Que son unas zapatillas usaría para el día a día, y no descarto usar algunas así.
Pero bueno no nos engañemos, estas zapatillas o mas bien este concepto no es para todo el mundo, si bien es cierto que lo natural es correr de medio pie o punta como facilitan estas zapatillas, y que lo antinatural además de provocar lesiones es talonar, también hay que ser objetivos, y el llevar toda la vida talonando y no corrigiendo la postura, depende de como seas y como corras, hay que hacer una adaptación a este concepto. Por que yo soy el primero en decir, que a pesar de estar contentísimo con ellas, tengo que hacer una adaptación, y hoy tras varios días con ellas, tengo agujetas en las piernas donde antes no las tenía, pero también es cierto que no es tanto por las zapatillas, como el hecho de estar variando la posición y forma de correr, que como en todo, cuando haces cambios, hay que hacer una adaptación y el cuerpo se resiente, pero a la larga le va mucho mejor.
Por todo ello, y con muchas pruebas por hacer, os recomiendo que las probéis, que con cabeza y planificando la adaptación,corráis con ellas, y probéis el concepto, por que no os defraudará, y en el peor de los casos si no se os ajusta, siempre podéis andar a diario con ellas, por que en concepto de estética no tienen nada que envidiar a otras, y destacan por su estética.
Primeramente aclararé dos cosas, una, que yo nunca antes había corrido con unas zapatillas de estas características, con lo que el criterio de la siguiente opinión, es totalmente personal, y lo que yo he sentido a la hora de probarlas, y la otra cuestión, es que dado que solo hace tres días que las he probado, hablaré de la estética, el confort y las sensaciones de las misma, que pude sentir estos días. Bueno sin mas preámbulos vamos allá.
Desde hace un tiempo estaba buscando unas zapatillas que se me ajustaran bien, pero dado la forma en la que corro por las molestias y secuelas de la lesión, nunca me había parado realmente mucho en este tema, ya que mi velocidad no es muy elevada, y asimilaba que por lo tanto no era necesario estar tan al tanto de este tema, pero ni mucho menos, y he descubierto una cosa, es que no importa la velocidad a la que corras, o la forma en que lo hagas, importa que tengas unas buenas sensaciones, y que tengas un zapato bien adaptado al pie.
Como ya comente en otras ocasiones y haciendo referencia a lo que dije antes de que corro mal, eso es por que debido a la lesión medular, no tengo buena coordinación aparte de sufrir espasticidad por frío o golpes, y que quiero decir con esto, que cuando corro debo correr a pasos pequeños, ya que la falta de coordinación puede hacer que al ir a velocidades elevadas pierda el control, y las espasticidad hace que cada impacto genere un estímulo en la pierna que en ocasiones no puedo controlar, y la pierna me hace un movimiento involuntario, de ahí que si voy a pasos grandes y pierdo la coordinación o me da un espasmo, me pueda caer.
Por todo esto y por remar, ante no tenía tiempo a correr, y verdaderamente no había corrido nada para afrontar la maratón del ironman, por eso incluso las zapatillas con las que complete la prueba, eran una normalitas, mas bien malas, pero tuve la suerte y la motivación de acabar la prueba, y no acuse esas zapatillas. Pero desde que regresé de la prueba, si estoy preparando mas esta parte de la misma, y si es cierto que me empezaron los dolores y demás, por que la teoría la se bien, pero intentar aplicarla a tan baja velocidad me resultaba difícil, y aquí es donde entran las merrell.
Bueno, quiero aclarar, que los que me lo facilitaron y hablaron de las mismas, fueron Valentí Sanjuan, compañero de equipo en where is the limit y el propio equipo, y con la ayuda de ellos, y sus consejos,pues no me lo pensé mas y me las calcé.
Tengo que decir que lo primero que noté fue un ajuste perfecto en el pie, yo soy una persona que tiene el puente estrecho, y la parte de los dedos ancha, con lo que con muchos zapatos los dedos se me montaban unos encima de los otros, y nada mas calzarme estas, ya note que no sería así. En pocos metros ya estaba notando que me iban como un guante, las sensaciones eran buenas, y no notaban en exceso la falta de suela o la diferencia de talón, si no que me gustaba sentir mas, las sensaciones que me transmitían eran mejores, y aplicar la técnica me era mas fácil. Si que es cierto que talono mucho y corro a pasos cortos, como dije antes, pero cuando con zapatillas con mas talón intentaba entrar con medio pie no era capaz, y con estas lo estaba haciendo, estaba aplicando la técnica que se, a una velocidad mas baja.
Es cierto que no llevo mucho con ellas, solo he podido hacer unos 30km, y no seguidos, por eso no se como me responderán a tiradas largas, o como mi musculatura responderá, lo que se, es que de primeras el ajuste es muy bueno, las sensaciones son fantásticas, y la estética me gusta tanto, Que son unas zapatillas usaría para el día a día, y no descarto usar algunas así.
Pero bueno no nos engañemos, estas zapatillas o mas bien este concepto no es para todo el mundo, si bien es cierto que lo natural es correr de medio pie o punta como facilitan estas zapatillas, y que lo antinatural además de provocar lesiones es talonar, también hay que ser objetivos, y el llevar toda la vida talonando y no corrigiendo la postura, depende de como seas y como corras, hay que hacer una adaptación a este concepto. Por que yo soy el primero en decir, que a pesar de estar contentísimo con ellas, tengo que hacer una adaptación, y hoy tras varios días con ellas, tengo agujetas en las piernas donde antes no las tenía, pero también es cierto que no es tanto por las zapatillas, como el hecho de estar variando la posición y forma de correr, que como en todo, cuando haces cambios, hay que hacer una adaptación y el cuerpo se resiente, pero a la larga le va mucho mejor.
Por todo ello, y con muchas pruebas por hacer, os recomiendo que las probéis, que con cabeza y planificando la adaptación,corráis con ellas, y probéis el concepto, por que no os defraudará, y en el peor de los casos si no se os ajusta, siempre podéis andar a diario con ellas, por que en concepto de estética no tienen nada que envidiar a otras, y destacan por su estética.
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